La-importancia-de-los-complementos-alimentarios-vitamínicos-y-antioxidantes-en-la-fertilidad-femenina

LA IMPORTANCIA DE LOS COMPLEMENTOS ALIMENTARIOS, VITAMÍNICOS Y ANTIOXIDANTES EN LA FERTILIDAD FEMENINA

 

Numerosos estudios señalan que una situación nutricional adecuada juega un papel clave en la fertilidad. En relación con los factores que se asocian con la infertilidad se destacan la edad avanzada de los padres, la presencia de alteraciones en el aparato reproductor, pero también la exposición a contaminantes y el estilo de vida. Se ha observado que el seguimiento de dietas desequilibradas en energía y nutrientes, el sedentarismo, el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas no sólo afectan a la salud individual de cada uno, sino que también influyen negativamente en la posibilidad de conseguir un embarazo.

 

El aporte adecuado de vitaminas es fundamental para la fertilidad. Así pues, el ácido fólico juega un papel esencial en la síntesis de ADN; de ahí, que unos valores bajos de ácido fólico se asocian con mayor riesgo de presentar alteraciones en la ovulación, defectos del tubo neural en el feto, retraso del crecimiento del bebé y parto prematuro.

 

Por otra parte, la vitamina B12 es necesaria para el desarrollo y la función de la placenta. También se ha observado que la suplementación con esta vitamina puede ayudar a mejorar la calidad de los espermatozoides. También vale la pena asegurarse de que el calcio se consume a diario, pues es el responsable de la absorción de la vitamina B12. La vitamina B6 o piridoxina también interviene en el mantenimiento de los niveles de progesterona durante el embarazo.

 

La vitamina A favorece la síntesis de las hormonas sexuales, protege al óvulo del estrés oxidativo y resulta de gran importancia en el desarrollo de la placenta.

 

Las vitaminas C y E resultan también esenciales debido a su función antioxidante, y parece ser que la vitamina E facilita la implantación del embrión. Parece ser que la vitamina E también interviene en la regulación de los ciclos menstruales y mejora la calidad del moco cervical.

 

La absorción del calcio y la estimulación de una división celular óptima se consigue gracias a niveles óptimos de vitamina D.

 

En cuanto a los minerales, sabemos que el calcio facilita la fertilización del óvulo, es quizás de mayor relevancia en el varón. El hierro favorece la ovulación e interviene en la implantación del óvulo fecundado; además, es indispensable para el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso del feto.

 

Otro mineral esencial es el zinc, pues también protege a los gametos (óvulo y espermatozoide) del daño oxidativo y participa en el desarrollo del embrión, favorece el entorno de maduración de los ovocitos y participa en el desarrollo de la placenta. De hecho, el líquido seminal contiene zinc que es secretado por la próstata.

 

Dada su participación en la síntesis de hormonas del tiroides, el yodo resulta fundamental en el mantenimiento de la fertilidad. Su deficiencia se asocia con mayor riesgo de aborto espontáneo y con malformaciones congénitas en el bebé y también en su desarrollo mental y psicomotor. Normalmente las necesidades de yodo están cubiertas con 3 raciones de leche o derivados lácteos y 2 gramos de sal yodada al día. En mujeres con un menor consumo se recomienda tomar un suplemento de 200 mcg al día al menos durante un mes antes de la concepción, durante el embarazo y también durante la lactancia.

 

Destaca el papel de la L-arginina, que es un aminoácido natural que se obtiene de fuentes como los productos lácteos, pescado, aves de corral y nueces, pues promueve el aumento de flujo sanguíneo a diferentes órganos, entre ellos el útero. Dicha situación podría facilitar la implantación del embrión y mejorar el moco cervical.

 

La L-carnitina y la coenzima q10 han demostrado ser esenciales en el metabolismo energético de las células. La forma reducida de la coenzima q10, conocido como ubiquinol, desempeña una función antioxidante en diferentes tejidos. Con el incremento de la edad, nuestro organismo pierde de forma progresiva la capacidad de transformar la coenzima q10 en ubiquinol, situación que puede tener relación con la disminución de calidad de los ovocitos.

 

Visto esto, la prevención y el tratamiento de las alteraciones en la fertilidad debe contemplar el abordaje nutricional dada su importancia en la reproducción. Por eso aconsejamos que las parejas que presenten infertilidad deben revisar su situación nutricional a través de una adecuada alimentación y la realización de actividad física. No podemos olvidar que las deficiencias de micronutrientes se han asociado con mayor riesgo para la reproducción, tanto en vistas a conseguir un embarazo como para la salud del recién nacido.

 

Cualquier duda adicional sobre las pruebas de fertilidad y tratamientos de reproducción asistida que realizamos en IFER, estaremos encantados de resolvértelas en  tu primera visita médica gratuita presencial en nuestra clínica de Mallorca.

 

Un fuerte abrazo,

Instituto de Fertilidad Mallorca –  IFER

Tu clínica de Fertilidad en Baleares

Deja una respuesta

Buscar

+