HIPERÉMESIS GRAVÍDICA
¿Qué es la hiperémesis gravídica?
La hiperémesis gravídica es el empeoramiento de los vómitos de la embarazada. Los vómitos son de contenido alimentario, suelen aparecer tras las ingestas y se considera que existe una hiperémesis si la embarazada sufre una pérdida de peso progresiva y normalmente se acompaña de deshidratación, en ocasiones de bajada de tensión arterial, taquicardia, sequedad de las mucosas y disminución de la cantidad de diuresis.
¿Por qué se produce?
Las náuseas y los vómitos durante el embarazo son frecuentes, pudiendo presentarlos en mayor o menor cuantía hasta un 80% del total de las gestantes. Suelen presentarse por las mañanas y sobretodo durante los primeros meses de gestación. Se desconoce la causa exacta de por qué se producen pero probablemente se relacionen con la situación hormonal del embarazo. Otros factores como los alérgicos y transtornos psicológicos pueden estar asociados con la aparición de vómitos e hiperémesis del embarazo.
¿Cuáles son los síntomas?
La paciente presentará vómitos persistentes que no permiten durante días tolerar alimentos ni líquidos ni sólidos. Entre los efectos maternos que se producen destacan: la disminución de peso, la deshidratación, y en ocasiones la cetosis.
¿Cómo se diagnostica la hiperémesis gravídica?
Se trata de un diagnóstico de exclusión pero, en general, deberemos valorar con qué frecuencia y severidad se presentan los síntomas y así la hiperémesis se puede clasificar en leve /moderada / grave en función de la duración de los vómitos, su intensidad y repercusión en el estado general de la embarazada.
Los vómitos pueden ir acompañados de exceso de salivación, transtornos del sueño, irritabilidad y ansiedad.
¿Afecta al bebé la hiperémesis gravídica?
Entre los efectos que puede tener la hiperémesis en el bebé la verdad es que se han descrito pocas complicaciones pero podría llegar a afectar al desarrollo ponderal fetal o su crecimiento y también se relaciona con la prematuridad. Estas complicaciones aparecen sólo en pacientes con criterios de hiperémesis gravídica severa.
¿Qué tratamientos hay para la hiperémesis gravídica?
Seguir una dieta sana, equilibrada, evitando grandes cantidades de comida ingeridas en poco tiempo, evitando picantes y sabores fuertes es la base del tratamiento. Ingerir líquidos fríos y zumo de frutas en pequeñas cantidades de forma espaciada puede facilitar las digestiones y minimizar el número de vómitos.
El control de los síntomas se realizará mediante apoyo psicológico, medidas dietéticas y remedios naturales (jengibre). Si a pesar de eso persisten los síntomas entonces se pueden añadir fármacos antinauseosos y antieméticos entre los cuales se incluyen doxilamina, metoclopramida, antihistamínicos, corticoides, … En el caso de que la embarazada no responda adecuadamente a estas terapias se tendrá que valorar su ingreso hospitalario para practicar hidratación intravenosa y remitir la deshidratación. En casos más severos se deberá considerar la necesidad de administrar nutrientes a través de la vena (nutrición parenteral).
Esperamos haber resuelto vuestras dudas sobre la hiperémesis gravídica, cualquier duda estaremos encantados de resolverla solicitando una primera visita médica gratuita en nuestra clínica.
Un abrazo de parte de todo el equipo
Instituto de Fertilidad Mallorca
